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Este es un espacio para los estudiantes de posgrado en derecho con la finalidad de poder intercambiar ideas y servir como plataforma para la obtención de materiales interesantes acerca de la filosofía del derecho.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Morir por la filosofía y el derecho: de Sócrates a David Gale


Se dice que Sócrates murió por su ciudad, mejor aún que murió por el derecho que regía a la Polis y aunque estuviera convencido de la injusticia de su proceso, creía que tenía una oportunidad para educar una vez más al pueblo ateniense, consciente o inconscientemente, Sócrates fue una pifia como litigante, era un proceso en el que difícilmente sería condenado a muerte, sin embargo logró hacer enfurecer tanto a sus jueces que los obligó a tomar esa decisión, nuevamente Sócrates logró poner en ridículo a sus oponentes está vez el premio fue poder disfrutar de la otra vida pues en esta no había un sólo ser humano que a través de la mayeútica lograra igualársele, no valía la pena seguir viviendo en una sociedad corrupta, mestiza, ignorante, con sus sueños democráticos y sus pretensiones de ciudad cosmopolita y multicultural; el filósofo fracasó, no logró gobernar sobre todos, era mejor morir.

La verdad es que Sócrates no creía que fuera posible que los demás se educarán, jamás pretendió enseñar a sus compatriotas sino humillarlos para demostrar que no sabían nada, como él que al estar consciente de ello era superior a todos como se lo dijo el oráculo de Delfos, cómo creer entonces en leyes hechas por gente tan ignorante, o en una ciudad o sociedad tan descompuesta; entonces ¿en pos de qué idea o ideal murió Sócrates? tal vez no logró nada para aquela sociedad en la que vivió, pero definitivamente en el plano cultural su muerte constituye un hito fundancional de un paradigma occidental respecto de la actitud cívica que debe tenerse frente al "ordenamiento jurídico".



De cualquier modo parece que Sócrates no murió para demostrar que debía acatarse un ordenamiento aún cuando su aplicación generará injusticia, no es de ningún modo la antítesis de Antígona es simplemente un filósofo arrogante, ciertamente muy inteligente, que optó, cómo la literatura de su tiempo lo sugería, por pasar a la historia convirtiéndose en una víctima y en un héroe intelectual, a su avanzada edad el planteamiento le debió parecer más atractivo y por eso se negó a aceptar cuaquier tipo de solución, incluso procesal a su caso. Por cierto, despreciaba a los sofistas porque implicaban competencia, no era cierto que él no recibiera dinero por enseñar sólo que no lo recibía en pocas cantidades, el insistir tanto en que los sofistas no cobraran era para hacerlos desaparecer al no tener ingresos para sostenerse. Incluso acarreamos la idea de paga miserable por la educación cuando debía ser una cuestión de justicia social.

Es cierto, al final obtuvo un gran triunfo porque nadie recuerda a Mélito su contraparte, todos recordamos a Sócrates El Filósofo, con "F" mayúscula, el pilar de la filosofía occidental quien mostró con su muerte que vale la pena luchar por un ideal e incluso morir por él, que debemos ser críticos e íntegros éticamente aun a costa de la propia integridad física, sí, pero también necesitamos superar el mito y construir una sociedad en la que la mayoría pueda participar de la filosofía, en la que todos podamos contribuir colectivamente al crecimiento intelectual de cada uno de los miembros de nuestra comunidad, algo que Sócrates consideraba imposible.

En la película La vida de David Gale, un profesor de filosofía es condenado a muerte por violar y matar a una colega, ambos participaban en una organización que combatía la pena de muerte. A Gale se le derrumbó su vida al ser acusado de violación por una de sus estudiantes, su esposa lo abandona, su trabajo se complica, y él se refugia en la bebida, también va a tener su oportunidad de pasar a la historia ofreciendo su vida por una causa, como una forma de demostrarle al sistema que se equivoca. También como en el caso de Sócrates se hace un cálculo proporcionalista, uno de los que va a morir tampoco tiene mucho tiempo de vida, es una consideración casi eutanásista.


En un flaskback típicamente cinematográfico, Gale recuerda sus clases en la Universidad, hablaba entonces de Lacan, de sus conceptos de fantasía y deseo, nos movemos por el deseo de algo pero cuando lo obtenemos dejamos de desearlo lo que genera una falsa búsqueda, es necesario entonces, ir detrás de ideales más que de deseos. La filosofía y el derecho están llenos de deseos, incluso de buenos deseos, pero el sistema está diseñado para que jamás obtengamos el objeto (derecho o libertad) que comporta ese deseo por eso se basa en un mecanismo que alimente la fantasía. ¿Cuál sería realmente un modo de obtener nuestras pretensiones cuando son justas?, ¿Puede y/o debe la muerte injusta de alguien enseñarnos permanentemente algo?

En otra escena, Gale totalmente ebrio deambula por las calles hablando de la condena a Sócrates, el director nos muestra que hay una influencia en la cinta sobre el famoso caso del filósofo griego, lo mataron por nada, sólo 30 monedas de plata, incomprendido por su generación logró legar una enseñanza a las generaciones futuras.



La reportera descubre que fue un montaje, Gale no mató a nadie y va a morir siendo inocente, para demostrar que el sistema se equivoca, cierto, hay un suicidio previo pero puede evitarse una muerte, a Gale no le importa asume una postura estoica, esta vida es sólo la antesala de la muerte, todo lo que hacemos es sólo para entretenernos antes de morir, muy similar al díálogo de Sócrates con Critón, lo que los vivos ven como un castigo tal vez sea un premio.

Para la metodología correspondiente al análisis de películas ver "Formación de jueces a través del cine", además algunos ejemplos de dossiers de películas en: http://raizyconciencia.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Hola Doctor, releyendo la Apología y las interpretaciones realizadas por Fernando Savater encontré una postura totalmente opuesta a la expuesta en su clase.
    Para Savater, Sócrates promueve el conocimiento filosófico de manera democrática, pues abordaba con sus preguntas a todo el mundo, fuesen personas de alta posición o muy humildes, militares, artistas, sencillos artesanos, etc., y, con esto, el conocimiento no era ostentado por “una casta superior llamada filósofos”, sino que atendiendo a esa igualdad humana, Sócrates platicaba con quien fuera e intentaba despertar en sus coetáneos esa curiosidad filosófica.
    En conclusión, Savater establece que un filósofo es alguien que trata a todos sus semejantes como si también fuesen filósofos y les contagia las ganas de dudar y razonar, por lo que Sócrates, si bien era irónico, intentaba despertar a sus iguales del letargo en el que habían caído.

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  2. Por alguna extrana razón, llevo tres dias tratando de subir mi comentario en éste espacio; no he podido. Por tal razón dejo el link donde se podra leer

    http://iusroma.blogspot.com

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